El encarecimiento de los precios de los carburantes por la guerra de EEUU con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz no ha impactado en el consumo de carburantes para transporte en la Comunidad, que se mantuvo respecto a 2025 durante el mes de abril, tras la reducción del IVA de los carburantes del 21 al diez por ciento, que entró en vigor el 21 de marzo de 2026, aunque en el campo se desplomó pese a las bonificaciones.

El conflicto estalló el 28 de febrero y pronto tuvo su traslado en el encarecimiento de los carburantes, aunque no frenó el repostaje durante ese mes en la Comunidad, donde creció un 4,3%, con 170.558 toneladas. El Gobierno adoptó medidas para frenar un posible el impacto de la subida de precios en la actividad económica y la inflación, con la rebaja del tipo impositivo del IVA, y en abril, se mantuvo el consumo en Castilla y León.
Los datos que facilita la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), recogidos por la Agencia Ical, indican que durante el mes de abril se consumieron en la Comunidad 173.831 toneladas de carburantes para transporte, con una subida de 0,1 décimas, 147 toneladas más que en el mismo mes de 2025.
Por tipo de carburante, se elevó el repostaje de la gasolina 95 un 1,7%, hasta las 32.142 toneladas, pero se desplomó el de la más cara, la de 98, un 8,9%, con 1.457. Asimismo, también se registró un leve descenso en el consumo el gasóleo A, del 0,2%, hasta las 140.233.
Por provincias, cabe destacar que se produjo un comportamiento desigual en el repostaje, con descensos en seis territorios y subidas en tres. En concreto, los aumentos se registraron en Burgos (33.244 toneladas), del 6,6%; en Salamanca (26.179), del 2,8%; y en Zamora (20.572), del 2,4%.
Por el contrario, se contabilizaron reducciones en León (28.431), del seis por ciento; en Ávila (8.978), del 5,7%; en Segovia (11.743), del 2,6%; en Palencia (11.264), del 1,8%; en Soria (7.446), del 1,7%; y en Valladolid (25.974), del 0,4%.
Labores agrícolas
Sin embargo, uno de los sectores más afectados por el encarecimiento de los carburantes ha sido el agrícola, que se ha movilizado en múltiples ocasiones para exigir apoyos ante la pérdida de rentabilidad de sus explotaciones.
En este sentido, cabe destacar que en abril de este año, el sector consumió 37.189 toneladas de gasóleo B, lo que supone un desplome del 23,8% pese a las bonificaciones del Gobierno. La caída del consumo fue generalizada en todas las provincias de la Comunidad, con las mayores reducciones en Ávila (2.114 toneladas), un 33,9%; Segovia (2.855), un 32,1%; y Zamora (4.276), un 28,7%.

Asimismo, el repostaje del sector agrario y ganadero se contrajo en Valladolid (4.377 toneladas), un 25,3%; en León (7.782), un 24,3%; en Burgos (5.074), un 20,6%; en Palencia (4.212), un 19,3%; en Soria (1.953), un 15,4%; y en Salamanca (4.545), un 14,8%.




