Aunque, como es obvio, el deseo de Francisco Guarido era que se produjese un acuerdo de Gobierno por la izquierda, la puesta en marcha de un Ejecutivo, aunque sea del Partido Popular, vuelve a despertar la ya clásica reclamación del alcalde de Zamora, la de tener la posibilidad de crear empleo estable en el Ayuntamiento. El anhelo del responsable municipal es cubrir la plantilla de funcionarios, para lo que necesita que los mandatarios de la política económica a nivel nacional flexibilicen las llamadas tasas de reposición.
En ese sentido, Guarido se ha cansado de insistir en que el Gobierno debe permitir la contratación a aquellas administraciones que estén saneadas, como es el caso del Ayuntamiento de Zamora en la actualidad. Hace unos días, el alcalde volvió a poner sobre la mesa la "raquítica" tasa de reposición del 50% que tiene fijada actualmente cualquier administración local y señaló que, con esta normativa, "hay muchas plazas vacantes que el Ayuntamiento no puede reponer".
En concreto, actualmente existen 50 puestos libres y treinta cubiertos por interinos, según la información facilitada por el propio equipo de gobierno: "Estamos saneados y los trabajadores son imprescindibles", recordó Guarido tras la Mesa de Diálogo Social celebrada hace poco más de una semana.
En ese sentido, no parece un buen augurio para el alcalde el continuismo que parece indicar la renovación de Luis de Guindos y, sobre todo, de Cristóbal Montoro, ideólogo de la actual normativa, en el cargo, aunque habrá que esperar para ver si la situación económica o el nuevo mapa parlamentario contribuyen a que la ley se suavice y dé más manga ancha a los ayuntamientos.



