La época estival se convierte en el contexto perfecto para la búsqueda de piso ante el inicio de un nuevo curso. El tablón de anuncios del Campus Viriato es el punto neurálgico de ofertas de arrendamiento. Enfermería, magisterio, ingenierías y ciclos formativos son las grandes ofertas educativas de la capital.
El barrio de Los Bloques, las Tres Cruces, y el entorno de la avenida de Requejo, son las zonas más requeridas por los estudiantes debido a su cercanía con el campus. Las principales exigencias de los jóvenes arrendatarios son: un buen sistema de calefacción, debido a las temperaturas del invierno zamorano, habitaciones luminosas, buenas calidades, pese a la antigüedad de algunos edificios, y, sobre todo, que cuenten con conexión a internet. La existencia de ascensor o de muebles modernos son aspectos secundarios a la hora de decidirse.
Compartir piso, y sus gastos correspondientes, se ha convertido en la oferta más demandada por los universitarios. La crisis económica ha relegado a las residencias a un segundo puesto. La Residencia Doña Urraca, situada en la calle Villalpando, ha visto reducido, significativamente, el número de estudiantes año tras año. Esta residencia tiene un coste de unos 400€ mensuales que, comparado con los gastos de un piso compartido, se sale del presupuesto estimado por los nuevos estudiantes.
Los precios en la capital oscilan entre los 150€ y los 230€, por persona, dependiendo de su ubicación, sus calidades o los gatos incluidos en el precio total. Muchas ofertas pueden parecer muy atractivas a priori pero hay que tener en cuenta si incluyen todos los gastos o si serán sumados a posteriori. Las redes sociales son las grandes aliadas a la hora de buscar piso compartido. Twiter, Facebook, y páginas como ‘Mil Anuncios’, son las preferidas debido a su alto grado de difusión.



