Los cuadros de muchas casas zamoranas han desaparecido y en su lugar hay colgadas túnicas y capas planchadas, impolutas. Algo similar ocurre con las puertas, cuya trasera también se utiliza de perchero. Punto final a la cuenta atrás para la Semana Santa en Zamora. Todo preparado milimétricamente para vivir once días en los que la ciudad rebosa vida y que este año volverá a vivirse con el mismo sentimiento y entusiasmo a pesar de las modificaciones que vienen impuestas principalmente por la falta de museo de Semana Santa (en su lugar dos carpas en la Plaza de Claudio Moyano y en la Plaza de San Esteban) y por las obras del Puente de Piedra, eso sí, todo está previsto y lo único que no se podrá controlar es el tiempo que, aunque parece que traerá lluvia para el Martes Santo, es muy pronto y los pronósticos todavía pueden cambiar.
Ahora ya llegó el momento más esperado para muchos zamoranos con el traslado del ‘Mozo’ de San Frontis a la Catedral que dará inicio este jueves a la Semana Santa más esperada en Zamora, si bien realizará un recorrido fuera del habitual debido a las obras del Puente de Piedra, algo que también afectará a la Hermandad de Luz y Vida el Sábado de Pasión, al Vía Crucis en Martes Santo y a la Cofradía de la Esperanza el Jueves Santo.
Así, este Jueves de Pasión muchos acompañarán al Nazareno de San Frontis mientras atraviesa el Puente de Poetas para devolver a la ciudad esos sentimientos indescriptibles con momentos llenos de reencuentros y experiencias inolvidables. En definitiva, once días por delante para vivir la pasión, muerte y resurrección de Cristo de formas muy diversas.
La ciudad volverá a estar abarrotada con un trasiego continuo de gente que no solo insufla vida a Zamora, también trae un ‘balón de oxígeno’ para muchos sectores puesto que muchos zamoranos regresan a sus raíces por estas fechas y otros muchos ciudadanos de distintas partes del planeta viven por primera vez, o repiten, esta singular Semana Santa.
Y es que la Pasión zamorana no solo atrae por su vertiente religiosa que está envuelta en el recogimiento, la sobriedad y el silencio, también las espectaculares obras escultóricas fascinan a muchos y, qué decir de la comida, los platos típicos de estas fechas se unen a los grandes productos de los que puede presumir la provincia a lo largo del año pudiendo disfrutar de grandes placeres zamoranos.
Muchos la recomiendan y cuentan maravillas de la Semana Santa, pero lo cierto es que es imprescindible vivirla al menos una vez en la vida para saber de lo que hablan. Llegó el momento.



