Primer lunes después de las fiestas de Navidad, un periodo marcado por los excesos y por tanto por un mayor gasto. Llega el momento de afrontar la cuesta de enero, de restricciones para la economía familiar, sobre todo teniendo en cuenta que la factura de este año se encarece por el mayor coste de la energía.
La mayor parte de los ingresos de una familia se destina para la vivienda. Este año, los bolsillos respiran en este aspecto. El euríbor, principal índice de referencia de los préstamos hipotecarios en España, cerró diciembre en el -0,08%, con lo que marca un nuevo mínimo histórico y supone una rebaja media de cerca de 90 euros anuales en las hipotecas. Algo a tener en cuenta después de la eliminación de las cláusulas suelo, que vuelve a dar relevancia a la evolución del indicador hipotecario.
Después de la vivienda, asociados a ella hay otros gastos, los energéticos. Este año más caros en todas sus vertientes. En primer lugar, la luz subió en diciembre otro 4% y el recibo del usuario medio supera ya los 80 euros mensuales, según el análisis de Facua-Consumidores en Acción. El incremento acumulado alcanza nada menos que el 33% desde el pasado abril, cuando la factura estaba en 60 euros.
Por su parte, el precio medio del gas natural para los consumidores domésticos acogidos a la Tarifa de Último Recurso (TUR) es un 3,3% mayor desde el 1 de enero, como consecuencia del encarecimiento de la materia prima. Este aumento estará vigente hasta el 31 de marzo. De esta manera, la tarifa del gas, que estuvo año y medio a la baja, encadena dos trimestres de subidas, ya que el 1 de octubre se encareció un 1,1%. Sin embargo, en el conjunto del año acumula un descenso del 8%.
Y para quienes no dispongan de gas, el precio máximo de la bombona de butano subió casi un cinco por ciento durante la última revisión y es de 12,28 euros, impuestos incluidos. El precio máximo de la bombona de butano se actualiza cada dos meses en función de las cotizaciones internacionales.
Finalmente, otra parte importante del presupuesto familiar se destina a la alimentación. El indicador adelantado del Índice de Precios al Consumo (IPC) sitúa su variación anual en el 1,5% en diciembre, ocho décimas superior a la registrada el mes anterior, según recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este incremento se explica, principalmente, por la subida de los precios de los carburantes (gasoil y gasolina) frente a la bajada que experimentaron el año pasado. No obstante, la cesta de la compra ha subido un 0,7% en el último año. Los productos frescos, como señalan en un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), son los que más han aumentado el precio encareciéndose un 6% de media. Así, el coste medio anual de la cesta de la compra asciende a 4.850 euros.



