A mediodía del 30 de octubre de 2020, la Santa Sede hacía público el nombramiento de Fernando Valera Sánchez como obispo de Zamora. "El papa Francisco confiaba esta Iglesia diocesana a un sacerdote de Cartagena que hasta entonces acompañaba como director espiritual a los seminaristas de San Fulgencio y San José. Hoy se cumplen seis años de aquel anuncio", celebran desde la Diócesis de Zamora.
La noticia llegaba después de algo más de un año de sede vacante, tras el fallecimiento de Gregorio Martínez Sacristán en septiembre de 2019. Durante ese tiempo, José Francisco Matías Sampedro había estado al frente de la diócesis como administrador diocesano y fue el encargado de comunicar a los medios zamoranos el nombre del nuevo obispo.
Semanas después, el 12 de diciembre, la Catedral acogió su ordenación episcopal y la toma de posesión. En una celebración marcada por las limitaciones de la pandemia, que muchos fieles siguieron a través de la televisión, don Fernando expresó su disposición a ponerse al servicio de la Iglesia que lo recibía: «Por gracia vengo a caminar contigo, a conocerte, a aprender a ser obispo, a trabajar sinodalmente y a servirte de corazón».
"Aquellas palabras permiten volver hoy al sentido de este aniversario: el vínculo de un pastor con la comunidad que le ha sido confiada y la tarea de anunciar juntos el Evangelio. Una misión que se vive en las parroquias, en el acompañamiento a los sacerdotes y a la vida consagrada, en la participación de los laicos y en la atención a quienes necesitan consuelo y ayuda", aseguran desde la Diócesis.
En esta jornada, la Diócesis de Zamora da gracias a Dios por el ministerio de don Fernando e invita a los fieles a tenerlo especialmente presente en su oración. "Pedimos al Señor que le conceda fortaleza, sabiduría y esperanza para continuar su servicio, y encomendamos a la Virgen María el camino de nuestra Iglesia diocesana", concluyen.



