El barrio de Rabiche suma desde este miércoles una nueva pieza de arte urbano. El Ayuntamiento de Zamora ha dado por finalizada la ejecución del segundo mural del barrio, una obra del artista zamorano Saúl Alija que ocupa cerca de 90 metros cuadrados y que tiene el flamenco como hilo conductor.
La pintura se aleja de la imagen del flamenco como espectáculo para llevarlo a un escenario mucho más cercano: el de una reunión familiar. En el centro de la composición, una joven baila con una prenda deportiva roja, mientras a su alrededor familiares y amigos acompañan el momento con palmas, sonrisas y una guitarra.
No hay escenario, focos ni público. La escena transcurre en el interior de una vivienda y busca representar el flamenco como una expresión espontánea de encuentro, convivencia y cultura popular, vinculada a esos momentos cotidianos en los que la música y el baile forman parte de la vida familiar.
La obra plantea así un diálogo entre tradición y contemporaneidad, con una escena reconocible en la que los elementos tradicionales conviven con una estética actual. La figura central de la bailaora representa, en este sentido, una tradición que continúa transformándose y transmitiéndose entre generaciones.
Alija ha concebido la intervención como un gran lienzo a escala urbana, con una pincelada gestual y resumida que pone el foco en el movimiento y la energía de los personajes. La composición incorpora además referencias al costumbrismo español y a lenguajes pictóricos relacionados con la representación de escenas sociales y cotidianas.
La familia ocupa un lugar destacado en la pintura. El baile es el punto de partida, pero la escena pretende hablar también de complicidad, memoria compartida y transmisión cultural, situando el flamenco dentro de una comunidad y no únicamente sobre un escenario.
La propia realización del mural terminó incorporando elementos de esa misma realidad. Durante los trabajos, vecinos del barrio coincidieron en distintos momentos junto a la intervención tocando guitarras y acompañando con palmas, en una escena que terminó conectando de forma espontánea con aquello que la pintura representa.





