En enero de 2025, Zamora recibió un total de 8.911 viajeros, lo que representa un descenso del 7,4% respecto a los 9.624 turistas registrados en enero de 2024. Aunque la cifra sigue siendo superior a la de años como 2023 y 2022, cuando llegaron 8.463 y 7.769 visitantes respectivamente, la tendencia a la baja rompe con el crecimiento experimentado en los dos últimos años. Además, el dato sigue lejos de los niveles prepandemia, cuando en enero de 2020 y 2019 Zamora acogió a más de 11.700 viajeros.
Pero no solo ha bajado el número de visitantes, sino que también se ha reducido notablemente la cantidad de noches que estos han pasado en la provincia. En enero de 2025 se registraron 14.790 pernoctaciones, una caída del 15,4% con respecto a las 17.488 noches de estancia contabilizadas en el mismo mes de 2024. Este descenso es aún más significativo si se compara con los datos de los años previos a la pandemia, cuando Zamora superaba las 19.400 pernoctaciones en enero de 2019 y 2020. Aunque los números actuales siguen siendo mejores que los de 2023 y 2022, cuando se registraron 13.879 y 12.093 pernoctaciones respectivamente, el retroceso de este año puede interpretarse como una señal de alerta para el sector turístico.
Estos datos sugieren que no solo ha habido menos visitantes en Zamora, sino que los que han llegado han optado por reducir su estancia en la provincia. Esta situación podría deberse a varios factores. En primer lugar, la competencia con otros destinos turísticos cercanos que han reforzado su oferta invernal puede haber restado atractivo a la provincia. Además, las condiciones meteorológicas pueden haber influido en la decisión de los viajeros, ya que un enero más frío o lluvioso de lo habitual tiende a desalentar las visitas.
Otro aspecto a considerar es el impacto de la situación económica en los hábitos de los turistas. La inflación y el encarecimiento de los precios pueden estar llevando a los viajeros a reducir sus días de estancia para minimizar el gasto. Asimismo, la falta de eventos destacados en Zamora durante este periodo podría haber contribuido a la menor afluencia de turistas.
En cualquier caso, la caída de viajeros y pernoctaciones en el primer mes de 2025 supone un reto para el sector turístico de la provincia. Tras varios años de recuperación progresiva, esta desaceleración obliga a replantear estrategias para atraer más visitantes y fomentar estancias más largas. Habrá que esperar a los próximos meses para ver si esta tendencia se mantiene o si, por el contrario, con la llegada de la primavera y la mejora de las condiciones climáticas, el turismo en Zamora vuelve a crecer.




