Envejecer, vivir, decidir, es el lema de la Asociación de Atención a las Personas con Parálisis Cerebral (Sanagua Aspace de Zamora) por el Día Mundial de la Parálisis Cerebral, que se celebrará el próximo domingo 6 de octubre, en un acto que ha servido para escenificar el desafío del envejeciminto de las personas con parálisis cerebral. En el Centro Cultural Palacio La Alhóndiga personas con parálisis cerebral, profesionales en la atención integrada y familiares se dieron cita para reivindicar a las instituciones un futuro de apoyo y tranquilidad tanto a las personas que padecen esta afección como a los cuidadores, cuya responsabilidad, en muchas ocasiones, recae en los familiares.
La pregunta que centró el acto fue: ¿Qué ocurre cuando las personas con parálisis cerebral envejecen? El paso del tiempo crea un escenario de incertidumbre e incógnitas que no se consiguen resolver. Los familiares que están al cargo de la atención de personas con discapacidad reivindican una planificación de los sistemas de apoyo, residencias especializadas y un servicio de asistencia personal que permita ampliar el número de profesionales para la atención. Un llamado urgente a los gobiernos y organizaciones políticas que garanticen un apoyo sostenible.
Rosa, Rubén y Anabel, tres adultos que sufren parálisis cerebral fueron los encargados de leer un manifiesto para reivindicar un futuro justo donde las personas con discapacidad vivan una vida plena, digna e independiente. Rosa habló de los desafíos que presenta este envejecimiento y reclamó “apoyos que deben evolucionar en función del momento vital”.
“La menopausia llega antes y el problema de la salud mental es más frecuente. Este envejecimiento es un impacto en la calidad de vida. Exigimos reflexionar sobre las opciones de residencias y ampliar las especialidades para que se adapten a cada necesidad”, sostuvo Rubén en su lectura del manifiesto.
Para Anabel, el bienestar emocional está ligado con la prevención de la soledad “fomentando la participación social” y esto se consigue mediante las actividades implantadas por Sanagua Aspace Zamora con servicios en pediatría y salud mental que permitan la inclusión en el ámbito laboral”.
Este manifiesto despertó un sonoro aplauso. A la pregunta de cómo se ven dentro de cinco años, Rosa lo tuvo claro. “Quiero seguir yendo a las terapias para estar activa y aprender cosas nuevas. También me veo yendo de vacaciones con la asociación o quedando con los amigos del pueblo y Zamora”. Por su parte, Rubén aprovechó para reclamar una financiación que permita el acceso a la vivienda para las personas con discapacidad.
Una reunión en el que se pusieron sobre la mesa reivindicaciones y un espacio en el que Auxi Fernández, concejala de Servicios Sociales tomó nota para expresar su apoyo y anunciar avances en la puesta en marcha de servicios.



