Los agentes de la Policía Local de Zamora atraviesan meses de frustración y descontento. Según explican a este medio, más de 600 decretos que les fueron obligados a hacer, junto con horas extras y servicios nocturnos, no han sido pagados desde febrero. “Desde febrero no cobramos nada. Ninguno”, asegura un portavoz del Sindicato Profesional de la Policía Local (SPP), que representa a la plantilla.
El retraso en los pagos no solo genera dificultades económicas, sino que también obliga a los policías a realizar declaraciones de la renta complementarias, un trámite que consideran “lamentable” y que evidencia la gravedad de la situación. Los agentes recalcan que la administración ha sido “cerrada en banda” y que, pese a sus intentos de diálogo, no ha habido reuniones con la concejalía de Personal desde antes del verano.
“Llevamos un año entero trabajando así y el cuadrante sigue sin cambiar”, explican los policías, que también reclaman medidas de conciliación que consideran básicas: derecho a reducción de jornada en fechas clave como Semana Santa, San Pedro o Navidad, un beneficio que sí disfrutan otros funcionarios del Ayuntamiento. También solicitan el pago del quebranto de moneda, pendiente desde hace un año, y el cumplimiento del derecho a lactancia, que finalmente fue reconocido por los tribunales de Castilla y León, pero cuya aplicación administrativa fue lenta.
Los propios agentes muestran su indignación por la actitud de la administración: “Nos da igual que sea la jefa del personal o quién sea, les da igual que haya policías que no han cobrado nada todavía. Eso es mirar por el trabajador, joder… no, dinero”, relatan.
Ante la falta de avances, el sindicato advierte que no descartan iniciar movilizaciones si el Ayuntamiento no ofrece una respuesta clara y retoma las negociaciones. “Si no da una respuesta frontal al pago y continuar con las negociaciones, empezaremos las movilizaciones. La gente ya está indignada”, aseguran los policías, que reclaman soluciones urgentes para una situación que consideran insostenible.
Por el momento, el Ayuntamiento de Zamora no ha emitido declaraciones oficiales sobre estas denuncias. La situación mantiene a la plantilla en incertidumbre laboral prolongada y evidencia un conflicto que afecta tanto a los agentes como a la organización de los servicios policiales en la ciudad.




