Por complicado que pueda parecer, hay niños de apenas seis años que este verano aprovecharán parte de sus vacaciones en aprender programación, robótica y diseño tecnológico. Todo ello engloba conceptos que para muchos adultos resultarían complejos, pero forman parte de las actividades de un Campus Tecnológico de Verano que busca acercar las nuevas tecnologías a los más pequeños desde una perspectiva práctica, útil y divertida.

Al frente de este campus se encuentra Marcos Méndez, estudiante del último curso del Grado en Ingeniería Informática en Sistemas en el Campus de Zamora. Explica que el objetivo es despertar el interés por la tecnología desde edades tempranas mediante talleres que combinan programación, robótica, impresión 3D o el uso de drones. Estos primeros días se desarrolla un pre-camp, es decir, una primera toma de contacto antes del campus, que se desarrollará las semanas siguientes en julio.
En esta fase inicial participan once niños de diferentes edades y niveles, aunque todavía no están divididos por conocimientos. "Se trata de una convivencia entre los niños con la programación", explica Méndez, que señala que la diferenciación por niveles llegará cuando comience el Campus Tecnológico para adaptar mejor las actividades a cada grupo.






