Purificación, renovación, y la esperanza de dejar atrás malos recuerdos para dar paso los más profundos anhelos son los pilares que entroncan uno de los rituales más ancestrales que existen, como es reunirse en colectividad alrededor de una hoguera. Y es que la Noche de San Juan es una de las más especiales del año, esa en la que tantas personas arrojan al fuego aquello de lo que quieren desprenderse para ver un amanecer iluminado por nuevos sueños.
Muchos son los rituales, leyendas y creencias que rodean a esta mística noche y que lo hacen desde tiempos inmemoriales en los que eran los celtas los que cada solsticio de verano rendían culto a Belenos para atraer épocas de bonanza. Tantos siglos después, una magia especial envuelve cada hoguera y cada papel arrojado a las llamas y que se alza hacia el cielo transformado en pavesas.
El ardor de las llamas no será, pues, sino el propio del alma de los zamoranos que, un año más, se citarán en el aparcamiento de la Ciudad Deportiva para, a partir de las 23:30 horas, cumplir con sus ritos, deshacerse de malos recuerdos, soñar con nuevos comienzos y brindar en comunidad por tiempos mejores. Como maestro de ceremonias, la ciudad volverá a contar, a partir de las 00:00 horas, con Selvatika Summer Party XL para irrigar de magia aún más, si cabe, esta noche al ritmo de la música.
De todo lo que pueden imaginar los zamoranos acerca de esta noche, hay una esperanza unánime y esa no es otra que el tiempo respete y pueda celebrarse una hoguera no supeditada a tormentas y lluvias que ensombrezcan la noche en la que no solo se iluminan los ojos ante el fulgor de las llamas, sino también los corazones, que arderán con la fuerza de las ascuas para ver cumplidos sus más profundos anhelos.




