Una ciudadana denunciaba hace unas horas un hecho que le había sorprendido en el Complejo Asistencial de Zamora señalando que le parece “un robo a mano armada” y rápidamente los usuarios de las redes sociales mostraban, por norma general, su indignación.
La mujer mostraba una foto de una máquina expendedora del hospital Virgen de la Concha en la que se puede ver una unidad de una mascarilla KN95, que no se puede comercializar y no está homologada desde el pasado 2020, pero además la unidad tiene un precio de 4,80 euros.
La usuaria de las redes sociales hacía hincapié además en que las FFP2 en Zamora ya se venden a menos de 30 céntimos, resaltando que “cómo se aprovechan de la gente, estás ahí y muchos no tienen opción de salir a comprar”, incidiendo en el desconocimiento de si este servicio es externo al clínico “pero creo que deberían de comprobar que venden dentro de sus instalaciones”.
Las reacciones no se han hecho esperar y generalmente han causado gran rechazo ante estos hechos calificándolos de “increíbles” o “vergonzosos”.



