El presidente del TSJCyL acordó el pasado 13 de abril, en ejercicio de las facultades de inspección que le corresponden, solicitar a los Juzgados de Registro Civil de los partidos judiciales de Castilla y León todos los datos sobre fallecimientos certificados durante los meses de marzo y abril del presente año, así como los de 2018 y 2019.
Esta actuación se inscribió en el marco de las iniciativas derivadas del Protocolo del CGPJ para la prestación del servicio judicial durante la pandemia del Covid-19 y tras fijarse los servicios esenciales que vienen prestando juzgados y tribunales.
En marzo y abril de 2020 han tenido lugar en Castilla y León 8.633 defunciones, de las cuales 2.067 han sido por Covid-19, 1.605 se han producido por causas compatibles con la pandemia, y 4.961 por otros motivos.
Respecto a los fallecimientos de 2019, se ha producido un incremento del 95,9%, ya que hace un año durante los mismos meses murieron 4.407 personas. En relación a las defunciones de 2018, se ha experimentado un incremento del 83,8%, ya que hace dos años en los mismos meses murieron 4.696 personas.
En el caso de la provincia de Zamora, el mes de marzo finalizó con 224 defunciones, por las 206 del año 2019 y las 200 del año 2018. Por lo que se trata de un incremento claro, aunque no tan pronunciado como a nivel regional. De esas 224 defunciones en marzo, 47 se produjeron por coronavirus o por causas sospechosas compatibles con Covid-19, que se refieren a aquellas en cuyas certificaciones médicas existen procesos patológicos que pueden haber sido causados por la pandemia.
Mientras, en el mes de abril, los fallecidos fueron 335, por los 196 del año 2019 y los 230 de 2018. En este caso el incremento sí ha sido notable en la provincia de Zamora. De esos 335 óbitos, 157 se produjeron por coronavirus o por causas sospechosas compatibles con el coronavirus.



