La alfarería tiene la honrosa distinción de ser considerada como uno de los oficios más antiguos de la historia de la humanidad. Como tal, Zamora rinde pleitesía un año más a tan tradicional labor, convirtiéndose en epicentro de la cerámica y la alfarería por quincuagésimo cuarto año.

Son, pues, cincuenta y cuatro ediciones de la feria que cada año 'inunda' la Plaza de Viriato de las muestras de que el talento y el amor por un oficio se transmiten de generación en generación. Ejemplo de ello es Juan José Pajares, miembro de todo un linaje de alfareros que se pierde en el tiempo en el siglo XIX. Según explicaba a Zamora24horas, "mi padre fue uno de los que inauguró la feria hace ya más de cincuenta años".
En su caso personal, lleva acudiendo religiosamente a la feria zamorana durante los últimos "25 o 26 años". "Ahí seguimos con la tradición familiar", comenta y añade que está "encantado de seguir viniendo porque Zamora es una ciudad que nos encanta y la feria funciona muy bien".







