Zamora cuenta con una amplía lista de obras que siguen dilatándose en el tiempo sin que vean la luz. El Banco de España como sede de la Policía Local, el Parque de Bomberos o el Mercado de Abastos son algunos de los proyectos que engrosan la retahíla de retrasos y ahora el Parador pasa a formar parte de este catálogo.

Corría el otoño de 2024 cuando el antiguo Palacio de los Condes de Alba y Aliste cerró sus puertas al ir y venir de turistas. La estampa de cientos de viajeros dejó paso a una estampa de maquinaria y vallas de obras dentro de una inversión de casi once millones de euros.
El pasado octubre de 2025 los planes seguían la hoja de ruta anunciada por la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez que cifró en 24 meses el tiempo de cierre y su apertura se fijó para el próximo 16 de octubre de 2026.
Sin embargo, tal y como ha podido saber Zamora24horas, ese plazo no se va a cumplir y no por unos días o unos pocos meses, sino que la Plaza de Viriato seguirá huérfana de su buque insignia del turismo hasta el año 2027.
Una ampliación que fija ahora la fecha de reapertura del establecimiento el próximo 31 de octubre de 2027 dejando pasar de nuevo una de sus mejores temporadas, ya que se confirma que tampoco estará operativo en la Semana Santa de ese año.
Es ahora cuando se ha podido conocer que ese plazo de 24 meses previsto en un inicio se eleva ahora hasta los 36 meses de espera para dar por concluidas las obras que comenzaron el pasado 17 de octubre de 2024.
La ampliación de los plazos ya ha sido comunicada a la plantilla. Según ha podido saber Zamora24horas, los representantes sindicales recibieron en las últimas horas el aviso de que el cierre del establecimiento se prolongará aproximadamente un año más de lo previsto inicialmente, situando la reapertura a finales de 2027.
Tras esta comunicación, los delegados de los trabajadores permanecen a la espera de mantener un encuentro con la dirección de Paradores para conocer los motivos del retraso y las implicaciones que pueda tener para la plantilla.
Cabe recordar que en la intervención abarca tanto actuaciones de mejora en lo que a instalaciones del establecimiento se refiere, como de conservación patrimonial y elementos de eficiencia energética. Uno de los cambios que será más notorio será la restauración del claustro renacentista y su patio. Entre los cambios destaca l a instalación de una nueva cubierta técnica en el claustro renacentista.
Está construida con una estructura metálica de hierro combinada con carpintería de madera y elementos de vidrio; esta solución permitirá proteger el patio de la lluvia y de las oscilaciones térmicas, además de posibilitar su climatización durante el verano.
Paralelamente, se contempla la renovación integral de habitaciones, la modernización de cocinas y la rehabilitación de las zonas comunes, con especial atención a la accesibilidad universal y al confort contemporáneo. En el apartado energético, el proyecto incluye la sustitución de carpinterías exteriores para mejorar el aislamiento térmico, la renovación de las instalaciones de calefacción —con calderas más eficientes— y la incorporación de sistemas de control inteligente para la climatización, medidas destinadas a reducir consumos y emisiones conforme a los estándares actuales.
El plan de obras también incorpora trabajos sobre el entorno inmediato del Parador: el Ayuntamiento concedió la correspondiente licencia urbanística para intervenir y restaurar un tramo de la muralla medieval que se ubica en la parcela posterior, frente a la calle Los Herreros; estas actuaciones en la muralla y en parte de las reformas del edificio suponen un coste aproximado de 3 millones de euros dentro del presupuesto total, según consta en los expedientes y en medios locales.
En conjunto, la intervención persigue conjugar la puesta en valor de los elementos históricos —medallones, escudos y sillería— con un ambicioso paquete de mejoras técnicas y energéticas, de modo que el Parador recupere su operatividad como alojamiento patrimonial moderno sin renunciar a su carácter histórico.





