El precio de los carburantes ha encadenado su cuarta caída consecutiva, a rebufo de la expectativa de la concreción de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que permitiría la normalización de la actividad en la región y la reapertura total del estrecho de Ormuz, y acumula así ya un abaratamiento de hasta casi el 9%, tocando ya, en el caso de la gasolina, niveles anteriores al estallido del conflicto bélico.
En concreto, el precio medio del litro de gasóleo se ha situado esta semana en 1,538 euros, su nivel más bajo desde la primera semana de marzo, tras abaratarse un 3,39% con respecto a la semana pasada, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press.
De esta manera, el precio medio del diésel se consolida muy por debajo de los 1,883 euros que tocó en la semana anterior a la entrada en vigor, el pasado 22 de marzo, de las medidas fiscales del Gobierno para contener el impacto en los precios de la guerra en Irán.
En el caso del precio medio del litro de gasolina, menos castigado en sus alzas desde el inicio del conflicto en Irán, ha encadenado también esta semana un nuevo descenso, tras caer un 2,6% con respecto a la pasada semana, para situarse en 1,46 euros, su nivel más bajo desde la segunda semana de febrero.
Con los descensos de estas últimas cuatro semanas, el precio medio del litro de diésel acumula un abaratamiento del 8,7%, mientras que en el caso de la gasolina el descenso es de un 6,8%.
El pasado 20 de marzo, el Ejecutivo, en un Consejo de Ministros extraordinario, aprobó una bajada al 10% del IVA de gasóleo, gasolina y otros hidrocarburos, así como la reducción al mínimo permitido por la UE del impuesto especial de hidrocarburos y ayudas especiales para los transportistas y el campo, para contrarrestar el incremento de esta materia prima en los mercados internacionales tras las subidas del precio del petróleo por situaciones como el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Estas medidas serán abordadas nuevamente por el Consejo de Ministros el próximo lunes para decidir si se prolongan más allá del 30 de junio.
Estas medidas contuvieron la espiral alcista de los carburantes, que les había llevado a encadenar una decena de semanas de subidas, ante el impacto por la crisis en Oriente Próximo que disparó el precio del barril de crudo desde finales de febrero.
De esta manera, el precio en los surtidores cae de la mano del descenso del crudo, que este jueves cotizaba, en el caso del Brent, de referencia en Europa, a 72,6 dólares por barril, y del Texas americano a unos 69,2 dólares, en niveles también anteriores al inicio del conflicto.
LLENAR EL DEPÓSITO DE DIÉSEL, 7,53 EUROS MÁS
A pesar de ello, con los precios de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 84,59 euros, unos 7,53 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 77,05 euros.
Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio de 55 litros supone un desembolso actual de unos 80,3 euros, lo que representa 1,54 euros menos que hace un año, cuando superaba los 81,84 euros.
A pesar de la tendencia alcista registrada en los últimos meses tras el estallido del conflicto en Irán, ambos carburantes se han mantenido lejos de los máximos históricos alcanzados en el verano de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo a 2,1 euros.
El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica, la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima, la logística y los márgenes comerciales.
Además, la evolución en la cotización del petróleo no se traslada de forma inmediata a los surtidores, sino que lo hace con un decalaje temporal.
LOS PRECIOS EN ESPAÑA, MÁS BARATOS QUE LA MEDIA EUROPEA
Con estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se mantiene en España por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,761 euros por litro, y de la eurozona, donde alcanza los 1,818 euros.
En el caso del diésel, el precio en España también es inferior al de la media comunitaria, que se sitúa en 1,730 euros, y al de la zona euro, donde alcanza los 1,775 euros por litro.




