Castilla y León perdió un 1 por ciento de sus viviendas turísticas entre agosto de 2020 y doce meses después, para registrar un total de 5.735, 59 menos de las contabilizadas en el mismo periodo del año anterior. Así se desprende de la estadística experimental ‘Medición del número de viviendas turísticas en España y su capacidad’, presentada hoy por el INE, que también concluye que la Comunidad perdió en ese periodo un total de 345 plazas, hasta las 32.713, lo que supone una media de 5,7 plazas por cada vivienda.
En el conjunto del país, según recoge Ical, el número de viviendas turísticas en España que se anuncian en plataformas digitales es de 306.974 en agosto de 2021, con un total de 1.562.751 plazas y una media de 5,1 plazas por vivienda. Respecto a agosto de 2020 el número de viviendas turísticas se ha reducido un 4,5 por ciento. Por su parte, en relación a febrero de 2021 ha aumentado un 4,2 por ciento.
Las provincias costeras, las islas y la provincia de Madrid son las zonas en las que, por lo general, se concentran más viviendas turísticas. En concreto, las cinco provincias con más viviendas turísticas son Alicante (33.376), Málaga (31.737), Illes Balears (29.211), Girona (21.438) y Las Palmas (21.097). Por el contrario, las cinco provincias con menos viviendas turísticas son Palencia (166), Badajoz (326), Álava (328), Soria (346) y Zamora (399).
En Castilla y León, por provincias, cinco registraron incrementos en su número de viviendas turísticas disponibles, con Soria a la cabeza, que apuntó un aumento del 8,13 por ciento hasta las 346 viviendas, con 2.182 plazas y una media de 6,31 por vivienda. A continuación aparece Zamora con un incremento del 6,4 por ciento de las viviendas hasta las 399, con 2.159 plazas asociadas para una media de 5,41.



