Este lunes 3 de mayo se cumplen tres años desde que la joven zamorana Leticia Rosino fuera asesinada en la localidad de Castrogonzalo cuando caminaba durante un paseo diario que realizaba por las inmediaciones del polígono industrial donde trabajaba, en una industria láctea.
Tras la denuncia de la desaparición por parte de sus familiares, el cadáver fue encontrado en la madrugada del 4 de mayo en una ladera con claros signos de violencia producida por una piedra.
Inicialmente, las miradas se dirigieron hacia el padre del menor, que fue detenido por la Guardia Civil de Zamora después de ser acusado por su hijo. No obstante, el menor cambió después su versión y se declaró autor confeso del brutal crimen. Desde ese momento, el acusado permaneció en un centro de menores a la espera del juicio que se calebraba en diciembre de 2018 en la capital zamorana.
El Juzgado de Menores de Zamora imponía internamiento en régimen cerrado por espacio de ocho años al joven, seguida por otra de libertad vigilada con asistencia educativa, la obligación alejamiento por cinco años de las localidades de Tábara y Castrogonzalo, donde residen los familiares de la víctima y su pareja, respectivamente, y el pago de las costas procesales causadas en la instancia, con inclusión de las devengadas por la acusación particular.
Desde la Fundación Leticia Rosino, en esta jornada triste han vuelto a recordar a la joven haciendo saber lo que la echan de menos y resaltando que “una persona sin escrúpulos, un monstruo, un ser despreciable, una alimaña, un asesino se cruzó en tu camino, y te quitó lo más valioso, la vida ¡qué crueldad!” además de volver a reivindicar que “se juzga a un asesino y la sentencia es ridícula (sobre todo si es menor de edad), unos pocos años de cárcel, y ya está, privado de libertad, sí; pero disfrutando de todas las comodidades. ¿Por qué hay que darle tantos privilegios a los asesinos? Las víctimas no tuvieron una segunda oportunidad. Es injusto, es impotencia, es coraje, seguir viendo tan a menudo tantas atrocidades”.
Por ello han vuelto a reivindicar un endurecimiento de la Ley contra la Violencia de Género y adecuar la sentencia, con el daño ocasionado a la víctima, y que no justifique el que sean menores de edad. “¡Cambio de la ley del menor ya!”, han concluido.




