La oposición a los proyectos de plantas de biogás ha vuelto este miércoles a las calles de Zamora con una concentración convocada en la plaza de La Marina por Biogás Así No - Jambrina en Lucha. La movilización reunió también a representantes de Asociación Pueblos Sanos y Alfoz de Toro, además de vecinos de otros puntos de la comarca. El objetivo sigue estando claro: reclamar a las administraciones que escuchen el rechazo de los pueblos afectados, y para ello han elegido manifestarse frente a la Delegación Territorial de la Junta.

En este caso, el foco ha estado puesto en los proyectos previstos en Peleas de Abajo, donde se encuentran proyectadas dos plantas, una de ellas con todos los permisos administrativos otorgados. Unas instalaciones que afectarían también a Jambrina —uno de los símbolos de esta lucha— por su cercanía al término municipal.
Ángel Cancelo, portavoz de Biogás Así No - Jambrina en Lucha, volvió a poner el acento en las dimensiones de los proyectos y en su impacto sobre una comarca de población reducida que no tiene las necesidades que puede otorgar un proyecto como la planta de biogás. "Peleas es un pueblo de 90 habitantes y van proyectadas dos plantas que podrían procesar más de 200.000 toneladas de residuos al año", explicaba. Bajo su punto de vista, las consecuencias afectarían al conjunto de la Tierra del Vino, tanto por cuestiones ambientales como por el futuro de la comarca.
Entre las preocupaciones que indican los vecinos y a las que Cancelo pone voz están la calidad del aire, la posibilidad de contaminar las aguas y el destino de los digestatos que generen las instalaciones: "El futuro de la propia comarca no parece que vaya a tener la mejor marca de calidad asociado a una actividad como esta", expresó el portavoz. Además, la asociación insiste en que el rechazo no va dirigido contra el biogás como fuente de energía, sino contra la implantación de proyectos sin planificación territorial ni respaldo de los vecinos que pueden verse afectados.
En Peleas de Abajo, la planta que se encuentra más avanzada ya ha recibido los permisos de la Junta y del Ayuntamiento. La asociación presentó alegaciones, pero las instituciones la aprobaron sin responder a estas. Llegados a este punto, desde Biogas Así No - Jambrina en Lucha señalan que han actuado por la vía contencioso-administrativa y estudian emprender acciones penales.
La reivindicación incorpora también una dimensión urbanística después de que en Coreses se consiguiera tumbar un proyecto de estas características por no ajustarse al planeamiento de la localidad. "Solo pedimos el cumplimiento de la ley urbanística en Peleas", sostuvo, a la vez que señalaba que el proyecto "excede con mucho el número de metros construidos para ese tipo de actividad".
Desde Jambrina, el rechazo se vive como una amenaza directa sobre la vida cotidiana en el pueblo. Uno de sus vecinos, Conrado Rodríguez, explicaba que las instalaciones previstas se situarán "a menos de un kilómetro y medios de nuestras casas". Defendió que la protesta no está representada únicamente por los habitantes habituales, sino también por aquellos que regresan cada verano. "Los pueblos están vivos, son sitios de paz, de armonía, de recuerdos, sitios de convivencia y todo eso quieren cargárselo con estas plantas", relató.
Por su parte, el alcalde de Jambrina, Rafael Calvo, reivindicó el papel del Consistorio en la defensa y apoyo a los vecinos: "A mí me han elegido para defender al pueblo y es lo que voy a defender". Calvo lamentó que los municipios pequeños, con sus recursos limitados, tengan que afrontar un conflicto de estas dimensiones ante unas administraciones que "están escurriendo el bulto".
La concentración, que reunió a decenas de personas, concluyó con un mensaje que va más allá de estos proyectos concretos y que busca mantener la oposición de la comarca a las plantas de biogás a pesar de que los procedimientos para su ejecución sigan adelante.

"Nada nos gustaría más que alguien bajase a hablar con nosotros", expresó Ángel Cancelo en referencia al personal que integra la Delegación Territorial de la Junta en Zamora. Para los colectivos, el conflicto seguirá en pie mientras no exista una planificación general de las instalaciones, se garantice el cumplimiento de la normativa y, principalmente, se tenga en cuenta la opinión de los vecinos afectados.



