Las temperaturas veraniegas que comenzaron a registrarse a finales de mayo, cuando aún quedaba un mes para terminar la primavera, parece que se niegan a retirarse. Aunque aún quedan más de dos semanas de verano astronómico, las noches son cada vez más largas y la bajada de los termómetros debería notarse, pero estas últimas jornadas han dejado claro que, por ahora, no está siendo así.
Tras el alivio térmico de la semana pasada, en la que las precipitaciones hicieron acto de presencia y la chaqueta se hizo necesaria incluso durante las horas centrales del día, septiembre ha comenzado con un notable ascenso térmico, dejando temperaturas prácticamente históricas.
Zamora capital registró ayer 37,8 grados a las 17:20 horas, a solo dos décimas del récord histórico para un mes de septiembre: 38 grados, alcanzados el 6 de septiembre de 2016 según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Cabe destacar que esta estación funciona desde el año 1920.
Un intenso calor que afectó a toda la provincia. Las estaciones meteorológicas oficiales repartidas por el territorio así lo indicaron: 38,2ºC alcanzaron en Morales de Toro, 37,5º en Coreses o 37,3º en Villafáfila. Además, se superaron los 35 grados en amplias zonas: desde Benavente (36,1º) hasta Alcañices (35,1º), pasando por Santibáñez de Vidriales (36,0º), Fresno de Sayago (35,8º) o Pozuelo de Tábara (35,9º).
El noroeste de la provincia tampoco fue una excepción y, tras los 9 grados registrados a primera hora de la mañana en la estación sanabresa de Robleda-Cervantes, llegaron hasta los 32 grados en las horas centrales del día.
A pesar de que las noches se van alargando y la ausencia de luz ayuda a que las temperaturas bajen más durante la madrugada, no ha sido el caso esta vez. Y es que en gran parte de la provincia se han producido noches tropicales, es decir, aquellas en las que la mínima no desciende de los 20 grados, por lo que no será raro que muchos zamoranos hayan tenido dificultades para conciliar el sueño.



