Rugían los motores y los sonidos de las bocinas y cláxones retumbaban alrededor de un Centro de Transportes de Zamora que este sábado respiraba fiesta. Y es que los camioneros y transportistas han rendido pleitesía a San Cristóbal, su patrón, continuando con la tradición más especial del gremio.


Con los camiones perfectamente relucientes y engalanados para la ocasión, a las 16:00 horas ha partido el gran desfile, que ha recorrido algunas de las vías más emblemáticas de la ciudad. Así, los transportistas han celebrado un año más una jornada de hermanamiento, convivencia y diversión, con el principal objetivo de olvidar los problemas y las penas, al menos, durante unas horas.




