La solidaridad de los zamoranos se puso este domingo de manifiesta con la conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre, una fecha para agradecer a quienes, con un gesto sencillo y altruista, ayudan a salvar vidas. Sin embargo, tras este reconocimiento sale a flote la parte negativa de esta historia: la preocupación por conseguir un relevo generacional que mantenga —o incluso aumente— las reservas de sangre y plasma en los próximos años.

En 2025 se registraron en la provincia 4.807 donaciones, una media de 13 al día. De ellas, 4.226 correspondieron a sangre y 539 a plasma. El número total descendió un 1,39% respecto al año anterior, a pesar de que las donaciones de plasma experimentaron un importante incremento del 23,62%, compensando así la caída del 4,06% registrada en las donaciones de sangre.
Además, como curiosidad, destacan los siete zamoranos que han alcanzado las cien donaciones a lo largo de su vida, un claro ejemplo de compromiso absoluto con esta causa solidaria.
La presidenta de la Hermandad de Donantes de Sangre de Zamora, Isabel Cabrera, advirtió de que la situación actual obliga a mantener una labor constante de concienciación: "Para nuestra desgracia, las reservas siempre están bajas, porque cada vez la sangre se utiliza para más cosas como tratamientos frente al cáncer o medicamentos, no solo para transfusiones".
Uno de los principales desafíos está en la edad de los donantes. Una buena parte de ellos se encuentra en la franja de entre 45 y 60 años, por lo que muchos dejarán de ser aptos para donar en los próximos años. De ahí la importancia de incorporar a nuevos voluntarios que permitan, al menos, mantener el nivel de donaciones que se necesita para atender la demanda sanitaria.
Por ello, Cabrera insiste especialmente en la necesidad de acercar la donación a los más jóvenes. "Necesitamos sobre todo llegar a los más jóvenes para que vayan a donar y que vean que es algo importante", señaló. Para entenderlo mejor, la presidenta de la Hermandad recordó que la sangre no puede fabricarse ni sustituirse: "No es como el agua, que abres el grifo y está ahí".

Hizo un llamamiento tanto a quienes nunca han donado como a los donantes habituales para que animen a otras personas a dar el paso. "Que prueben la primera vez, no hay ningún problema en donar, es un método seguro que ayuda a salvar vidas", sentenció. Todas las personas sanas mayores de 18 años y con un peso superior a 50 kilos están habilitadas para donar sangre.




