"Si tocan a una, nos tocan a todas". "Ni golpes que duelan, ni palabras que hieran". "No son enfermos, son hijos sanos del patriarcado". "Disculpen las molestias, pero nos están asesinando". En tinta de color negro, sobre una cartulina morada y en las manos de varias jóvenes zamoranas se podían leer, una a una, estas frases que simbolizan la lucha, la mirada cara a cara contra la violencia machista. Esta lacra social ha recibido hoy el rechazo de cerca de 300 personas en la Plaza Mayor de la capital.
En el acto conjunto celebrado frente al Ayuntamiento, no han faltado los carteles llenos de consignas ni la unanimidad política para condenar los asesinatos que, cada día, siguen sufriendo las mujeres en España. Responsables de todas las instituciones, de diferente significación ideológica y de diverso talante han unido sus fuerzas para seguir haciendo frente común contra una violencia que aparece de distintas formas y en todos los estratos de la sociedad.
Nuevamente, al igual que el año pasado, la Plaza Mayor ha teñido sus luces de un morado tenue que ha convertido el espacio en un lugar más íntimo. De fondo, sobre la fachada del Ayuntamiento, un enorme lazo blanco seguía recordando que son muchas las mujeres que han perdido y siguen perdiendo la vida a manos de sus parejas. Bajo este decorado, la concejala de Igualdad, Laura Rivera, se ha subido al pequeño escenario ubicado al pie de la Casa de las Panaderas para reclamar silencio y honrar la memoria de todas las víctimas.
Durante un minuto, en la Plaza Mayor, sólo se ha oído el bullicio de fondo de las calles adyacentes. Ni siquiera los niños pequeños, calmados gracias a los caramelos sin azúcar repartidos para la ocasión, han roto la reflexión de los presentes, que han permanecido de pie para escuchar, a continuación, tres historias, las que han narrado tres de las componentes de 'Mejor con arte'.
Las actrices han contado las vivencias de tres jóvenes mujeres víctimas del maltrato y han transmitido los sentimientos que cada una de ellas pudo haber vivido durante el calvario que tuvo que padecer. Al final, como cierre de la ceremonia, tres globos han sido soltados al cielo para homenajear, reflexionar y volver a concienciar de la necesidad de seguir batallando para que el eslogan 'Ni una menos' sea por fin una realidad.



