Los halcones ya no viven solo en cortados rocosos y cañones imposibles. También habitan las ciudades. En Zamora, incluso crecen sobre un edificio administrativo.
La Junta de Castilla y León realizó este martes el anillamiento y marcaje con dispositivos GPS de los tres pollos de halcón peregrino nacidos esta primavera en la caja nido instalada en el edificio de Servicios Múltiples de la administración autonómica en Zamora.
La actuación forma parte del Plan de Monitorización del Estado de Conservación de la Biodiversidad impulsado por la Consejería de Medio Ambiente y permitirá seguir los movimientos de las aves durante sus primeros vuelos y etapas de desarrollo.
Una hembra y dos machos
Los ejemplares marcados —una hembra y dos machos— recibieron tanto dispositivos GPS como anillas de lectura a distancia, lo que facilitará su identificación visual y el seguimiento científico de cada ave.
El operativo fue coordinado por técnicos de la Junta y contó con la participación de especialistas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, encargados de instalar los sistemas de geolocalización.
El objetivo es conocer mejor los desplazamientos, hábitos y supervivencia de una de las grandes rapaces emblemáticas de la fauna ibérica, cada vez más adaptada al entorno urbano.
Halcones entre edificios
La presencia del halcón peregrino en ciudades se ha consolidado en los últimos años gracias a proyectos de conservación y seguimiento impulsados por administraciones y colectivos ambientales.
En Zamora, el proyecto cuenta además con la colaboración de SEO/BirdLife, responsable de la instalación de una cámara web que permite seguir en directo la evolución de la familia de halcones.
También participan el Ayuntamiento de Zamora, que financió en su día la instalación de la caja nido, y la asociación Naturzamora.
Mientras tanto, sobre los tejados de Zamora, tres jóvenes halcones empiezan a preparar el salto al aire. Y ahora también habrá satélites pendientes de su vuelo.




