El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha puesto en marcha una consulta pública previa para elaborar un anteproyecto de ley que regulará el acceso de menores a bebidas con alto contenido en cafeína.

La norma prevé la prohibición de la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, una medida que podría elevarse hasta los 18 años en el caso de productos con niveles superiores a 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha defendido la iniciativa asegurando que el objetivo es garantizar entornos más seguros para la infancia y la adolescencia. “Vamos a insistir las veces que haga falta hasta que esto sea ley”, ha señalado durante la presentación del acto del 25 aniversario de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
El texto en consulta no solo contempla limitaciones en la venta, sino también un refuerzo de las restricciones publicitarias y de promoción de este tipo de bebidas dirigidas a menores.
Según el Ministerio, la medida busca dar respuesta a la “insuficiente protección efectiva” de los menores frente a productos con alto contenido en cafeína, así como a su exposición a campañas publicitarias consideradas especialmente atractivas para el público adolescente.
La propuesta se apoya en recomendaciones de organismos científicos como la OMS y la AESAN, que alertan de los efectos del consumo excesivo de cafeína en jóvenes, entre ellos alteraciones del sueño, problemas cardiovasculares o trastornos del comportamiento.
El departamento de Consumo también ha subrayado que el 38,4% de los jóvenes de entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas, según la encuesta ESTUDES, y que un 15% las mezcla con alcohol, una práctica que incrementa los riesgos para la salud.
La consulta pública permanecerá abierta hasta el 19 de mayo, y en ella podrán participar ciudadanos, organizaciones y asociaciones que quieran aportar su opinión sobre la futura regulación.




