El verano de 2026 ha pasado a la historia como el más cálido en España desde el inicio de la serie histórica de AEMET en 1961. Los meses de junio, julio y agosto han dejado una temperatura media de 24,5 grados, tres décimas por encima del anterior récord, registrado en 2025.
La cifra supone además 2,4 grados más que el promedio normal para esta época del año y confirma una tendencia que se concentra especialmente en las últimas décadas: los diez veranos más cálidos de la serie histórica se han producido ya en el siglo XXI y siete de los ocho más cálidos corresponden al periodo posterior a 2015.
Pero el dato que mejor refleja la excepcionalidad de este verano son los 61 días en los que España ha estado bajo condiciones de ola de calor en la Península y Baleares. El registro supera ampliamente los 41 días contabilizados en 2022 y los 36 de 2025.
Estos episodios se han repartido en cuatro olas de calor. La primera se produjo entre el 20 y el 27 de junio y afectó a 42 provincias. Con ocho días de duración, fue la tercera con mayor superficie afectada de toda la serie, solo por detrás de las registradas en julio de 2022 y julio de 2024.
La segunda ola se extendió entre el 2 y el 24 de julio y alcanzó a 37 provincias. Fue la más intensa del verano, con una anomalía térmica de 3,9 grados.
El tercer episodio se prolongó desde el 28 de julio hasta el 20 de agosto y afectó a 32 provincias. Sus 24 días de duración lo convierten en el segundo episodio de este tipo más largo registrado desde, al menos, 1975, solo por detrás de los 26 días de la ola de calor de julio de 2015.
El calor, además, no se ha limitado estrictamente a los meses de verano. A finales de mayo ya se registraron temperaturas propias del mes de julio en amplias zonas del país, mientras que entre el 2 y el 7 de septiembre se produjo una nueva ola de calor, que afectó a 16 provincias.
Se trata de la quinta ola de calor registrada en septiembre desde que existen registros comparables, después de las ocurridas en 1987, 1988, 2006 y 2016.




