España se ha consolidado como el país con la mayor esperanza de vida de la Unión Europea, liderando en 2025 las proyecciones de longevidad con una media supera la media del conjunto del bloque comunitario, aunque se mantiene como uno de los países más envejecidos y a la cola en natalidad, encaminándose a ser el segundo país con menos nacimientos a finales de siglo.
Así se desgrana en el informe demográfico publicado este martes por la Comisión Europea, consultado por Europa Press y que recoge datos demográficos de los Veintisiete Estados miembro, y que constata que la población de la UE se encuentra en su punto máximo, con 450 millones de personas, dado que se prevé que inicie a descender de manera general hasta alcanzar los 399 millones en 2100.
Según el informe, España lidera la esperanza de vida de la Unión Europea, con una media que se sitúa por encima de los 83 años, por encima de los 81,5 años del conjunto comunitario. Eso sí, la brecha se ensancha al desagregar por sexos: las mujeres españolas sobrepasan los 86 años de esperanza de vida y los hombres se sitúan en torno a los 81 años.
De cara a 2100, se proyecta que la esperanza de vida femenina superará los 90 años en todos los países de la UE, mientras que la masculina se situará por encima de los 86. España, que ya lidera el ranking en 2025, mantendrá esa posición de cabeza a final de siglo: las mujeres españolas alcanzarán los casi 92 años de esperanza de vida en 2100 y los hombres cerca de los 89.
Pese a ello, España es uno de los países con peores datos de natalidad de la Unión, ya que su tasa de fecundidad se sitúa en 1,10 hijos por mujer en 2024, la cuarta más baja de toda la UE, solo por delante de Malta, Lituania y Polonia. La media comunitaria se ubica en 1,34 hijos por mujer ese mismo año.
El informe advierte de que esta tendencia no se va a revertir de cara a final de siglo. Aunque prevé una recuperación parcial de la fecundidad en el conjunto de la Unión de aquí a 2100, España apenas sobrepasará una tasa de 1,4, convirtiéndose en el segundo país con peor tasa de fecundidad de toda la Unión Europea, cuya media se situará por encima del 1,55.




