El Gobierno da la máxima importancia a la declaración del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, para responder a las sospechas de que lideró una organización criminal de tráfico de influencias y espera que pueda defenderse y explicar la legalidad de sus actividades, según expone la agencia Europa Press.

En Moncloa están a la espera de que Zapatero se siente ante el juez y confían en que sus explicaciones sirvan para contrarrestar todos los "indicios" en su contra, según trasladan fuentes gubernamentales, que están encontrando dificultades para sostener su defensa.
El propio expresidente publicó un vídeo el día de su imputación en el que negó los hechos, pero a lo largo de toda esta semana están siendo el Gobierno y el PSOE, incluido el presidente Pedro Sánchez en primera persona, los encargados de arroparle.
La tarea no es sencilla ante un auto de imputación "serio" —como admiten en el Ejecutivo— que describe supuestos delitos muy graves y se sustenta en una investigación de varios meses llevada a cabo por un juez con fama de meticuloso.





