Según un informe de la Universidad de East Anglia (UEA), en Reino Unido, decenas de miles de madres primerizas en todo el país podrían estar sufriendo un trastorno de estrés postraumático (TEPT) sin diagnosticar después del parto. El trabajo, publicado en el British Journal of General Practice, advierte de que este trauma emocional y psicológico puede pasar desapercibido o ser diagnosticado erróneamente durante las consultas posnatales con los médicos de cabecera.
El análisis señala que el trauma asociado al embarazo o al parto puede quedar oculto durante las revisiones posteriores al nacimiento debido a diferentes factores, entre ellos la falta de herramientas específicas y de formación para que los profesionales puedan identificar adecuadamente el trastorno.
La advertencia llega después de dos informes críticos sobre los servicios de maternidad y neonatología en Inglaterra, elaborados por la baronesa Amos y Donna Ockenden, y en un contexto de creciente preocupación por la salud mental de las madres.
El trastorno de estrés postraumático puede aparecer después de un embarazo o parto difícil y provocar síntomas como recuerdos intrusivos, pesadillas, ansiedad y pensamientos negativos persistentes.
Ante esta situación, el equipo de la UEA reclama que el sistema sanitario británico proporcione a los médicos de cabecera mejores herramientas para identificar a las nuevas madres con TEPT, con el objetivo de evitar que mujeres afectadas queden sin la atención que necesitan.
Según cifras recientes, el suicidio continuó siendo la principal causa de muerte entre las mujeres en Reino Unido durante las seis semanas y el año posteriores al parto entre 2021 y 2023. Los investigadores consideran que estas muertes representan únicamente la «punta del iceberg», ya que muchas más mujeres conviven con problemas graves de salud mental sin poder acceder al apoyo necesario.
La investigadora principal y médica de cabecera, la doctora Megan Foreman, de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA, explica que las investigaciones apuntan a que una de cada 20 mujeres desarrolla TEPT después del parto, lo que supondría decenas de miles de madres afectadas en todo Reino Unido.




