Las aglomeraciones urbanas de más de 50.000 habitantes equivalentes deberán presentar antes del mes de octubre de este año, en cada caso, un Plan Integral de Gestión del Sistema de Saneamiento (PIGSS), así como los estudios técnicos de detalle, en el ámbito territorial gestionado por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), según recoge la Agencia Ical. Y es que Zamora también tendrá que acometer este trabajo, sobre tres municipios y 130.000 habitantes.

Se trata de un documento que pretende favorecer la recogida, conducción y transporte de las aguas residuales hasta las estaciones depuradoras, “garantizando que su funcionamiento se desarrolle en condiciones compatibles con la protección del dominio público hidráulico y de la calidad de las aguas del medio receptor”, según fuentes del organismo de cuenca a las que tuvo acceso Ical.
En particular, las medidas relacionadas con la operación y mantenimiento del sistema, la implantación de sistemas de monitorización y control de alivios y la renovación de infraestructuras prioritarias deberán acometerse durante los tres primeros años desde la aprobación del PIGSS (en octubre), mientras que el resto de actuaciones contará, con carácter general, con un plazo máximo de ejecución de diez años.






