El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha mostrado su preocupación por el repunte de los conocidos como robos del abrazo cariñoso, una modalidad delictiva que tiene como principales víctimas a personas de edad avanzada.

Según ha explicado, durante los últimos días se han registrado cinco robos en la provincia, dos de ellos en Benavente y Castro Gonzalo.
Blanco ha recordado que recientemente la Policía Nacional desarticuló una organización especializada en este tipo de delitos dentro de la denominada Operación Moño, desarrollada en Zamora, aunque ha precisado que los hechos registrados recientemente corresponden a nuevas denuncias que continúan bajo investigación.
El subdelegado ha insistido en la necesidad de extremar la precaución cuando personas desconocidas se acercan mostrando una actitud excesivamente afectuosa, ya que los delincuentes aprovechan esa confianza para sustraer cadenas, pulseras o joyas.

Asimismo, ha pedido la colaboración ciudadana para comunicar cualquier comportamiento sospechoso y ha recordado que, aunque tradicionalmente las víctimas suelen ser mujeres, en los últimos casos también se han visto afectados hombres.




