La Subdelegación del Gobierno en Zamora trabaja ya en el dispositivo especial de seguridad para el eclipse solar del próximo 12 de agosto, un acontecimiento para el que no existen precedentes en la provincia y que podría atraer a miles de personas.

El subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco, ha explicado que el principal desafío será gestionar la movilidad y las grandes concentraciones de público, especialmente en Benavente, uno de los dos puntos oficiales de observación habilitados en la provincia.
Entre los riesgos que se contemplan figuran posibles colapsos de tráfico, estacionamientos indebidos, robos, hurtos, agresiones, incidencias sanitarias por altas temperaturas y el riesgo de incendios, al coincidir el evento con una época de máximo peligro.
Blanco ha mostrado una especial preocupación por la salida simultánea de miles de vehículos una vez finalice el eclipse, especialmente en las conexiones con la A-6 y la red secundaria de carreteras.
Además, ha recordado la importancia de observar el eclipse únicamente con gafas homologadas, insistiendo en que no deben utilizarse métodos improvisados para proteger la vista.

El dispositivo contará con un importante despliegue de Guardia Civil, apoyado por unidades de reserva y coordinado con el Ayuntamiento de Benavente, la Junta de Castilla y León, la Diputación y el resto de administraciones. También se trabaja para reforzar las telecomunicaciones ante el previsible aumento del uso de la red móvil durante la jornada.




