Mientras el calor estival aprieta y, en consecuencia, el riesgo de incendios tiñe de preocupación Castilla y León, en la Base Helitransportada de Villaralbo una jornada de calma no significa ni mucho menos inactividad. En estas instalaciones, levantadas al norte del municipio zamorano, en una zona rodeada de maizales y cercana al río Duero, cada día transcurre entre entrenamientos físicos, maniobras de embarque en helicóptero, formación continua y el mantenimiento de unos equipos que, en cualquier momento, pueden recibir la orden de salir a actuar en una emergencia. Y es que la rutina puede romperse con una simple llamada o aviso. A partir de ahí, cada minuto cuenta.
Esta base se encuentra en una zona de escasa masa forestal, pero estratégicamente ubicada para poder cubrir diversas zonas del oeste de Castilla y León. Su radio de actuación alcanza, además de la provincia de Zamora, áreas de Valladolid, Salamanca, Ávila o incluso Segovia si las circunstancias así lo requieren.
La provincia de Zamora moviliza durante la campaña de peligro alto de incendios —entre el 12 de junio y el 12 de octubre— un operativo compuesto por 418 profesionales que se reparten entre brigadas helitransportadas, cuadrillas terrestres, autobombas, agentes medioambientales, técnicos, personal de coordinación y vigilancia. Solo en la base de Villaralbo trabajan, organizados en distintos turnos, más de 40 personas, entre bomberos, jefes de equipo, piloto, técnicos de mantenimiento y personal de comunicaciones. Todos ellos forman parte de un engranaje que debe funcionar con precisión cuando el fuego amenaza el monte.

Décadas que explican la evolución del operativo
Quien guía la visita por estas instalaciones es César Ventosa, ingeniero forestal y técnico del operativo INFOCAL de la Junta de Castilla y León. Aunque durante el resto del año desarrolla labores técnicas y administrativas relacionadas con la prevención, la planificación y la gestión en los posibles incendios que puedan producirse, cada verano vuelve al terreno como uno de los responsables del puesto de mando en los dispositivos. Con su trayectoria, iniciada hace más de tres décadas, se resume buena parte de la evolución del operativo forestal en todo este tiempo.







