El sábado Iberdrola cerró las compuertas de la presa de Ricobayo y mantuvo el nivel del agua del embalse durante toda la jornada, coincidiendo con la reunión de alcaldes afectados en la Diputación. El espejismo duró únicamente 24 horas puesto que desde entonces Ricobayo ha perdido otros 10 hectómetros cúbicos y ha vuelto a tocar el mínimo de este año con 129,87 hectómetros cúbicos.
La situación ha permitido que ya se vean los dos vagones del tren del viaducto Martín Gil y el puente chiquito de Manzanal del Barco, lo que ha hecho que salten todas las alarmas al recordar a los niveles de 2017 cuando la sequía asoló la zona.
Hay que recordar que en los últimos 150 días, el embalse ya ha perdido más de 1.000 hectómetroos cúbicos, aunque el ritmo se ha frenado en los últimos días al estar ya casi sin caudal, poco por encima del 10% de su capacidad, siendo ya el cauce del río que existía antes de embalsarse el agua en muchas de las zonas del embalse.





