La Asociación Cultural Vive Zamora ha presentado este lunes el informe técnico sobre la creación de nuevos miradores en la presa de Almendra, iniciativa impulsada después del cierre definitivo de los puntos de observación y del aparcamiento situado sobre la infraestructura en noviembre de 2024.

La medida, consecuencia del nuevo vallado instalado por Iberdrola "por motivos de seguridad", dejó sin acceso a los visitantes a uno de los principales enclaves paisajísticos de la zona, con impacto directo sobre la actividad turística y económica de la provincia, especialmente para la comarca de Sayago.
La presidenta de la asociación, Miriam García, explicó que el documento surge de la necesidad de analizar una preocupante situación: "Desde finales de 2024 se cerraron los miradores con unas vallas metálicas de unos dos metros y después se prohibió aparcar. No podemos ni estacionar ni mirar en las zonas que teníamos habilitadas para ello".
El estudio ha sido elaborado a pie de campo por los catedráticos de Análisis Geográfico Regional Juan Ignacio Plaza (USAL) y Eugenio Baraja (UVa), junto al profesor universitario Daniel Herrero (UVa). García destacó que se trata de un trabajo realizado sobre el terreno, con visitas, mediciones y observación directa de la zona. "Queríamos un informe objetivo, crítico y completamente libre, de profesionales expertos", afirmó.
La presa de Almendra, considerada la más alta de España y una de las diez mayores de Europa por altura, ha perdido así sus principales espacios de contemplación tanto hacia el embalse, conocido popularmente como el "Mar de Castilla y León", como hacia el cañón del Tormes, los aliviaderos y la característica torreta de la infraestructura. Para la asociación Vive Zamora, esta carencia de miradores supone una pérdida a nivel turístico que requiere una solución a corto plazo.
Entre las propuestas de mejora recogidas en el informe aparece la recuperación de los puntos de observación originales con soluciones que permitan mantener las exigencias de seguridad. Juan Ignacio Plaza explicó que una de las alternativas consiste en sustituir el actual cerramiento con vallas metálicas por "mamparas totalmente transparentes" que permitan seguir contemplando el paisaje, además de mejorar la accesibilidad peatonal.
En caso de que esta opción no fuese viable, los expertos plantean la creación de nuevos miradores. El primero se ubicaría en la zona de Cuerno Malo, en el término municipal de Cibanal, emplazamiento que desde Vive Zamora proponen denominar 'Argusino', en memoria del pueblo desaparecido bajo las aguas coincidiendo con el 60º aniversario de su inundación el año que viene.
El segundo se localizaría en la zona de la cantera, en la provincia de Salamanca, aprovechando una ruta cicloturista y varios puntos de observación complementarios. "Los expertos han determinado que la zona de Cuerno Malo es la más apta por los accesos que ya tiene facilitados y porque permite contemplar el Mar de Castilla y León", destacó la presidenta de la asociación.
Además, Miriam García reclamó la implicación de las administraciones públicas y de la empresa concesionaria para estudiar las alternativas planteadas. Recordó que la asociación solicitará reuniones con responsables de la Junta de Castilla y León, las subdelegaciones del Gobierno y otros organismos vinculados a la gestión de la infraestructura.
Plaza, por su parte, hizo hincapié en que el informe no entra a valorar las razones de seguridad que han llevado al cierre de los miradores sobre la presa, sino que se centra en ofrecer soluciones. "Lo que hacemos es proponer una serie de alternativas y que las valore la empresa", resumió el catedrático.

En definitiva, el objetivo final para los promotores del informe es recuperar unas vistas únicas para los vecinos de la zona y visitantes. Un paisaje que durante décadas ha formado parte del atractivo turístico de uno de los mayores embalses de España y una de las puertas a los Arribes del Duero.




