Fermoselle está inmerso en la celebración de su II Feria de la Vendimia en la que la villa arribeña centra la atención del mundo vinícola con el objetivo de reivindicar el producto propio y recuperar el sitio y el privilegio que un dia ostentó.
La calle Requejo, o el terradillo como popularmente es conocida en el municipio, se ha decorado especialmente para la ocasión y es el escenario donde se están desarrollando la mayoría de actividades.
Un mercado de vino y productos agroalimentarios está siendo el punto neurálgico sobre el que giran actuaciones folclóricas, exposiciones fotográficas, visita a bodegas o la pisada tradicional de la uva.



