Centenares de personas se han reunido en la Plaza Mayor de la localidad para reclamar penas más duras en casos como este

Inmaculada Andrés, ante la foto de su hija durante la concentración
La Plaza Mayor de Tábara se llenó este domingo de silencio, de rabia contenida y de una emoción que era imposible de disimular. Más de 300 personas se concentraron en el centro de la localidad zamorana para recordar a su querida vecina Leticia Rosino, asesinada hace ahora ocho años, en un acto marcado por un dolor que no cesa y por la indignación ante la puesta en libertad de su agresor.
