La mujer en el arte tuvo arduos comienzos. Se trataba de un mundo entendido solo para hombres y tuvieron que pasar varios siglos para que la mujer pudiera acceder a las academias y ser ellas mismas creadoras de piezas reconocidas con su autoría femenina. 'Tras la cortina del arte' fue el título seleccionado por Flecha para realizar un viaje cronológico a través de la cultura del arte enfocado a la mujer.
El escultor explicó al público asistente cómo en el momento de florecimiento de las academias artísticas, la mujer tenía vetada la entrada a ellas. La escultura, la pintura o la arquitectura eran mundos que levantaros muros infranqueables para las mujeres. La mayor restricción que se les imponía a las mujeres era la asistencia a las clases de anatomía artística o composición.
"Que una mujer se ubicase enfrente de cuerpos masculinos desnudos, aunque fuesen entendidos de manera artística, era algo impensable", remarcó Ricardo Flecha al tiempo que aseguró que las mujeres comenzaron a participar de las academias cuando proliferaron las escuelas de carácter civil.
Una de las mas importantes fue la academia 'Julia', donde personalidades como Vang Gogh o Gauguin compartieron lienzos, clases y experiencias con las primeras mujeres que fueron aceptadas en academias y que, por fin, pudieron enfrentarse a las clases con modelos desnudos para formarse en la anatomía plástica.
Una charla en la que el escultor zamorano quiso poner el alza el papel de la mujer, su papel en la historia, y las innumerables manifestaciones que existen firmadas con nombre de mujer y que nunca han alcanzado el reconocimiento que hubiesen logrado si hubiesen sido hombres.



