La historia del bibliotecario José Crespo merece ser contada por su contribución al ámbito educativo y cultural de la provincia. Durante 42 años ha recorrido decenas de pueblos de Zamora al volante del bibliobús escolar, llevando una mercancía esencial para el enriquecimiento de varias generaciones: los libros.

Hasta septiembre de 2025 —momento en el que se jubiló oficialmente— fue conductor y bibliotecario de este servicio especializado en fomentar la lectura entre el alumnado de los centros rurales. El último de ellos. Y, con su retirada, desapareció también la figura del bibliobús escolar. La Diputación —gestora del servicio— mantuvo parcialmente la actividad con un contrato menor de animación lectora con el que este servicio pasó a realizarse en coche y sin libros, perdiendo así su esencia hasta quedar paralizado definitivamente en diciembre.
José Crespo se despidió cargado del cariño de varias generaciones de alumnos y docentes. "Me veía abrumado por tantos agradecimientos y reconocimientos, pero el mayor regalo me lo llevo del alumnado", recuerda. Los niños de ahora, pero también aquellos que, décadas atrás, se sorprendían al descubrir un nuevo libro y que hoy todavía, al reconocerle, le paran por la calle para hablarle de sus lecturas y agradecerle las recomendaciones que marcaron su infancia.







