La Junta de Castilla y León va a dar “seriamente la batalla” para que Zamora y otras zonas despobladas de la Comunidad se puedan acoger a las ayudas al funcionamiento aprobadas para Soria, aunque superen los doce habitantes por kilómetro cuadrado, ya que considera que se puede abrir “una puerta” en tal sentido en la normativa europea.
“La batalla que no se da, es la que no se consigue”, sentenció el consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno ante una reivindicación en Zamora, que se materializa ahora en una enmienda del Grupo Popular en el Congreso a los Presupuestos Generales del Estado para 2023.
Sin entrar a valorar la enmienda popular, sí expresó la posición de la Junta de “dar la batalla” para conseguir lo que tiene en este momento Soria, junto con Cuenca y Teruel, ya que los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; Aragón, Javier Lambán, y Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, lo reivindicaron de manera conjunta ante la Comisión Europea.
Fernández Carriedo admitió que “no será fácil” trasladar esa petición ante la Comisión Europea, pero insistió en “dar seriamente la batalla” para “abrir una puerta” en la normativa europea, que limita estas ayudas por contingencias comunes a zonas predeterminadas con 12 habitantes por kilómetro cuadrado.
Con las ayudas al funcionamiento, las tres provincias cuentan con una deducción del 20 por ciento a empresas que se instalen en el medio rural de estos tres territorios, a lo que aspira Zamora al ser uno de los que más población pierde cada año, como refleja la estadística del INE.



