La Ley de la reforma local se aprobó ayer en el Senado y tan sólo falta el trámite final en el Congreso para su entrada en vigor, previsiblemente, el próximo mes de enero. Maíllo ha destacado hoy el trabajo que ha realizado la FEMP en el último año y medio para mejorar el texto de la ley que, "afortunadamente, ya no introduce ninguna de las amenazas de las que se ha hablado, ya no se contempla la intervención en municipios, no se habla de reducción de concejales, no se habla de coste estándar".
"Es una ley municipalista, que lo que hace es mejorar los servicios públicos que se dan a los ciudadanos, que apuesta por la transparencia, porque todos los ciudadanos podrán saber lo que cuesta dar un servicio en su municipio y en el de al lado, vamos a tener que dar más rendición de cuentas las instituciones", ha argumentado Maíllo.
Además, con esta Ley, según el vicepresidente de la FEMP, se soluciona "el problema de las competencias impropias, que es algo que reclamábamos, más del 26 por ciento de las competencias que ejercíamos las corporaciones locales no eran competencias locales y ahora las podemos seguir ejerciendo pero con la financiación completa, educación, sociales, sanidad, seguimos ejerciendo pero tiene que haber una financiación completa por parte del titular de la competencia, o el Gobierno o la comunidad autónoma".
También ha señalado como aspecto positivo que "no se elimina ningún ayuntamiento, se hacen críticas sin leerse la ley, ni se vende, ni se arrienda ningún ayuntamiento, el ayuntamiento va a seguir con sus propias funciones pero va a tener que dar cuenta del coste de los servicios". Respecto al refuerzo de las diputaciones, Maíllo ha señalado que se refuerzan porque "prestarán los servicios que podamos prestar más barato, más eficazmente y siempre y cuando el ayuntamiento decida que sea así".




