El tiempo, la historia y la memoria han ido situando a las de Santa Croya de Tera como unas de las fiestas más reconocidas y esperadas de toda la comarca de Benavente y Los Valles. Desde las multitudinarias actuaciones de Ricky Galende y Renovation Experience, congregando a más de 6.000 personas en Las Eras, hasta todo tipo de actuaciones o festivales como el reciente Arde Croya. Pero todo tiene un comienzo, y las fiestas de Santa Croya tal y como se conocen hoy lo tienen hace ya medio siglo de la mano de la Peña La Jarra, que este 2026 celebra su 50 aniversario.
Cuando la vida en los pueblos era muy diferente a como es hoy en día, la juventud de esta localidad situada a orillas del río Tera, decidió aunar esfuerzos no solo para divertirse, sino también para impulsar el desarrollo del pueblo y ponerlo en el mapa. Dionisio Andrés, uno de los fundadores de la Peña La Jarra hace ya 50 años, atiende a Zamora24horas y relata que todo "fue espontáneo". Según recuerda, "estaba Camarzana que era la fiesta más grande, pero era eclesiástica, digamos, y luego nosotros pues empezamos a hacer historias y lo hicimos el primer año un poco de cualquier manera, pero fue creciendo", explica.
Uno de los principales atractivos de las fiestas de Santa Croya de Tera, además del componente religioso, en honor a San Cayetano, eran los festejos taurinos. "Los hacía Santa Cristina, Manganeses..., y nosotros teníamos ahí Las Eras que es un sitio bonito y quisimos ser ambiciosos", comenta.
Asimismo, algo que hacía aún más especiales estos festejos, si cabe, era el trabajo en equipo y la fraternidad con la que se todo se llevaba a cabo. "La gente colaboraba, lo que hiciera falta estaba a nuestra disposición, no es que fuéramos cuatro, ni cuarenta, era toda la gente del pueblo", asegura. Todo ello fue haciendo crecer las fiestas del pueblo hasta llegar a ser "mundialmente reconocidas", remarca.
Y es que a base de trabajo, de "mejorar poco a poco", "hicimos unas fiestas algo exageradas, algo fuera de lo normal". Y es que, según relata, "Camarzana era donde había más movimiento, en la zona del Tera y de Vidriales pues estaban Camarzana y Santibáñez de Vidriales".
No obstante, Dionisio no puede evitar pensar que "ya no se celebra como entonces". "Las fiestas son de otra manera, hay otras historias, aquello era un trabajo arduo y con la ilusión que teníamos lo podíamos conseguir", menciona. Esa ilusión, además, era el motor que los impulsaba a él y a otros compañeros para hacer todo lo que estuviera en su mano para vivir las fiestas al máximo. "Estábamos animados y hacíamos lo que hiciera falta, con los pocos medios que teníamos, porque pagábamos una cuenta pequeña, y el Ayuntamiento nos ayudaba un poco", apunta.
Todo ello puso a Santa Croya de Tera "a la altura de los mejores pueblos de la zona, de las fiestas más grandes, de eso no cabe la menor duda". Pese a todo, el tiempo fue haciendo su inmisericorde trabajo y las dificultades de la España Vaciada fueron diezmando la Peña La Jarra. "La gente al final se cansa, o uno ya no está aquí, el otro fue a trabajar a otro sitio y el otro a no sé dónde, entonces así se van perdiendo las cosas", lamenta.
Pero si algo está claro es que gracias a la Peña La Jarra, Santa Croya de Tera continúa como una de las fiestas de referencia de toda la comarca. Y es que La Jarra 2.0, Caza Resacas, El Beber nos Llama o Resacón en las Eras son solo algunas de las peñas que recogieron el testigo y hoy en día ponen todo de su parte para seguir confiriendo a Santa Croya ese color especial, y que no se entenderían sin el legado eterno de quienes sentaron las bases para hacer de San Cayetano algo sin igual.



