Las organizaciones agrarias también estuvieron presentes en Palazuelo de Sayago durante la visita del consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino. Tanto desde COAG Zamora como desde ASAJA, coinciden con la Junta en la necesidad de modificar la normativa para facilitar la limpieza del monte y recuperar determinados usos como herramientas de prevención de incendios.
Lorenzo Rivera, presidente de COAG Zamora y coordinador de la organización a nivel regional, ha defendido que "hay que cambiar la Ley de Montes" para permitir a los agricultores y ganaderos realizar podas, quemas controladas y otras labores que, bajo su punto de vista, contribuyen a mantener limpio el territorio.
Rivera ha advertido que esta situación del fuego cada vez más cerca de las viviendas y demás bienes materiales de la población se va repitiendo "incendio tras incendio" y por ello reclama esa prevención. "El voluntarismo llega hasta donde llega", señalaba mientras reclamaba que quienes han perdido sus explotaciones deben recibir ayudas suficientes para afrontar las consecuencias económicas del fuego. Por ello, ha valorado el anuncio de las ayudas directas y ha pedido que se cumpla con el abono de las mismas en el mes de agosto.
El presidente de COAG ha puesto también el foco en el suministro de alimentación para el ganado que ha perdido sus pastos. "Tiene que ser garantizado el suministro durante un largo tiempo", ha defendido.
Antonio Medina, presidente de ASAJA Zamora, ha coincidido en la necesidad de modificar la normativa, recordando que esta legislación pertenece a competencias estatales. Por este motivo, ha reclamado que Diputación, Junta y Gobierno central trabajen conjuntamente.
Medina ha sido crítico con quienes atribuyen los incendios únicamente al cambio climático y ha defendido que el principal problema está en poder limpiar la vegetación acumulada en el entorno de los pueblos. Medina ha señalado además los problemas de coordinación durante el incendio, especialmente en las primeras horas, las más críticas, y ha lamentado que en algunos momentos los vecinos que querían quedarse no pudieran acceder a determinadas zonas para defender sus propiedades.





