Castilla y León continúa este domingo en situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales, a pesar de que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya ha retirado los avisos por altas temperaturas tras el episodio de calor que marcó el inicio del mes de agosto.

La Junta ha decidido mantener la cuarta situación de alerta por riesgo de incendios forestales del verano al persistir unas condiciones meteorológicas que siguen favoreciendo la propagación del fuego. Las elevadas temperaturas, la baja humedad relativa y el viento mantienen el índice de peligro de incendios en valores muy altos o extremos.
Como consecuencia, continúa prohibido entre las 12.00 y las 20.00 horas el uso de maquinaria autopropulsada agrícola y forestal tanto en el monte como en terrenos agrícolas situados a menos de 400 metros de masa forestal. La medida afecta a trabajos como la cosecha o el empacado de cereal y forraje en secano, así como al empleo de maquinaria forestal susceptible de generar chispas.
Además, siguen suspendidos todos los usos del fuego en el monte y en la franja de protección de 400 metros que lo rodea. De este modo, no está permitido encender barbacoas u hogueras, ni siquiera en zonas habilitadas, ni utilizar material pirotécnico u otros elementos que puedan provocar un incendio.

La Consejería de Medio Ambiente justifica la continuidad de estas restricciones por el elevado estrés hídrico que acumula la vegetación tras las sucesivas olas de calor del verano, una circunstancia que incrementa la facilidad con la que el combustible vegetal puede arder y favorece la rápida propagación de las llamas en caso de producirse un foco de incendio.



