El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves que la desescalada de la emergencia nacional por el incendio de Ávila permitirá reorganizar los medios de extinción, aunque ha subrayado que esos recursos seguirán siendo necesarios en otros puntos del país, entre ellos Zamora.
Durante su visita a la zona afectada por el incendio abulense, Sánchez explicó que la mejora de la situación permite rebajar el nivel operativo, pero insistió en que la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el Sistema Nacional de Protección Civil continuarán movilizando capacidades allí donde sean necesarias.
En este sentido, citó expresamente a Zamora, junto a Burgos, León y Castellón, como algunos de los territorios que siguen requiriendo efectivos para hacer frente a los incendios forestales.
"Tendremos que reorganizar nuestras capacidades porque hay otros lugares, también aquí en Castilla y León, en Burgos, en Zamora, por supuesto también en León, pero también en otras partes de España, como Castellón, que requieren esas capacidades del Sistema Nacional de Protección Civil", afirmó.
El presidente aprovechó además para pedir la máxima precaución ante la nueva ola de calor que afectará a buena parte del país hasta el domingo. Recordó que muchos de los incendios más graves tienen su origen en imprudencias o en la acción humana, por lo que llamó a extremar las medidas de prevención.
Asimismo, advirtió de que los responsables de provocar incendios no quedarán impunes y destacó la importancia de la labor de investigación que se desarrolla de forma paralela a los trabajos de extinción.
Sánchez también quiso agradecer el trabajo de todos los efectivos desplegados en los incendios y puso en valor la coordinación entre administraciones, la UME y el Sistema Nacional de Protección Civil, al tiempo que pidió a la ciudadanía informarse únicamente a través de los canales oficiales y de los medios de comunicación contrastados, evitando la difusión de bulos durante las emergencias.
Por último, el presidente reiteró la necesidad de alcanzar un pacto de Estado frente a la emergencia climática, con medidas que refuercen tanto la prevención como la respuesta y la reconstrucción tras los grandes incendios forestales.



