Izquierda Unida de Benavente señala que según informa el Banco de España en los últimos cinco años la banca cerró el 33,4 por ciento de las sucursales, lo que representa una de cada tres oficinas, la mayoría de ellas en el medio rural. Castilla y León fue especialmente castigada en este sentido, con una merma en la Comunidad del 37,4 por ciento. La situación es más negativa aún si se tiene en cuenta que el porcentaje de población mayor de 70 años en Castilla y León está cinco puntos por encima de la media nacional.
El mayor número de cierres entre 2016 y 2021 se produjo en las provincias de Palencia (con un descenso del 44,1 por ciento) y Zamora (43,5 por ciento), pasando de 186 en 2016 a 125 a finales de 2021. En este periodo la provincia de Zamora ha perdido 61 sucursales, alguna más hasta ahora.
El informe del Consejo Económico y Social de Castilla y León (CESCyL) recuerda que las entidades financieras facilitan un servicio “prioritario” y expone que “el acceso al dinero en efectivo, además de mantener la economía en el medio rural, constituye un derecho por el que deben velar las administraciones públicas”.
Izquierda Unida considera que el punto de vista económico no puede ser el único desde el que se estructuren los servicios en nuestra comunidad porque en ese caso las zonas rurales saldrán siempre perdiendo. "Si el sector privado no es capaz de articular ese servicio en los pueblos, el sector público tendría que ofrecerlo" señalan.
Para IU deben garantizarse los derechos de las personas que residen en pequeñas poblaciones, dotándose de competencias sancionadoras y voluntad política para actuar desde lo público puesto que la banca privada ha decidido abandonar los pueblos de Castilla y León a su propia suerte.
Es por ello que IU propondrá la creación de una banca pública cuyo objetivo sea apostar por la economía real, sostenible y humana creadora de empleo e impulsora de un nuevo modelo productivo para Castilla y León. Una banca que apueste por la vertebración territorial de toda la Comunidad y que no deje abandonados a los miles de pueblos sin un adecuado servicio bancario.



