Las fiestas de Santa Croya, además de los 50 años de la peña La Jarra, están dejando otras celebraciones en las que muchos vecinos disfrutan recordando tiempos pasados.

Es el caso de los quintos de 1976, que en la tarde de ayer celebraron “sus 50”. La quintada la forman un total de 22 personas, pero solo pudieron reunirse 15 y no todos se conocían o habían formado el mismo grupo de amigos, por lo que las cervezas del inicio de la tarde sirvieron para “romper el hielo”.
La cena fue en Litos, uno de los lugares con mejor carne de la provincia. La fiesta continuó en Pumarejo de Tera “para recordar viejos tiempos”.
Y es que las fiestas de verano de los municipios zamoranos llevan consigo multitud de celebraciones que las hacen más especiales.



