En los meses de verano, varios pueblos de la provincia tienen algo en común: entre sus calles, centros cívicos, bibliotecas o museos aparecen jóvenes universitarios llegados de distintos puntos del país con el objetivo de trabajar, aprender y dejar su propia huella en la localidad.

Se trata de los participantes del programa Campus Rural, iniciativa impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico junto a las universidades españolas que busca acercar el talento joven a pequeños municipios para luchar contra la despoblación. Además de una remuneración de 1.000 euros mensuales durante el periodo de prácticas, los estudiantes cuentan con alojamiento gratuito facilitado por los propios municipios.
En Tábara, el programa se ha convertido desde su origen en 2022 en una herramienta para reforzar proyectos culturales del municipio. "Gracias a ellos hemos podido actualizar el museo, su información, la página web y también la biblioteca", explica Paqui Gutiérrez, concejala de Salud, Educación y Cultura, quien se encarga junto a Juan Antonio Casas de coordinar el trabajo de los jóvenes y atender sus preguntas o necesidades durante la estancia allí.





