Desde hace varios meses, el sindicato UGT ha investigado la situación laboral a la que se enfrentan los trabajadores del centro residencial de la fundación INTRAS que se encuentra en l municipio zamorano. Situaciones que ya han provocado el despido improcedente de tres trabajadores debido a las “insostenibles condiciones laborales” a las que se enfrentaban. El sindicato ha tomado cartas en el asunto y presentó varias denuncias a Servicios Sociales y Inspección de Trabajo.
La última denuncia interpuesta tuvo lugar el pasado mes de diciembre y “aún no hemos obtenido respuesta”, afirmaban desde el sindicato. Los turnos laborales de los trabajadores han llegado a excederse en más de veinte horas por encima de lo que se estipula en el convenio. Una situación “insostenible” que repercute en los propios trabajadores tal y como ha expresado Francisco Estravís, representante de UGT.
Además de las irregularidades expuestas en torno a los propios trabajadores, el centro toresano también excede en el número de usuarios permitidos. El convenio estipula que el centro puede atender a 20 usuarios, siendo actualmente 42 el número de personas que se encuentran en dicho centro. Esta situación desemboca en una falta de cuidadores para el total de usuarios y una “mayor carga laboral para los trabajadores”, tal y como refería UGtT este miércoles.
Con todo ello, el sindicato ha querido denunciar públicamente la situación que viven los trabajadores de la residencia. Una situación que no ha repercutido en el cuidado de los enfermos “debido a la diligencia en el trabajo de los cuidadores que doblan sus turnos y realizan más horas de las estipuladas en el convenio”, concluyeron desde el sindicato.



